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Callejas inmortales

Presentes en el trazado de la dudad desde la época islámica, han pasado desapercibidas para el municipio, que en muchas ocasiones no las tenía registradas ni les había otorgado tan siquiera nombre, y para el ciudadano que transita las calles, porque su objetivo era servir de acceso discreto a las viviendas que de cara al exterior tan solo ofrecían muros sin ventanas. Las callejas de ardoba se ponen ahora en valor con un festival que se abre mañana, lunes, y desarrolla hasta el próximo domingo una programación que va a poner el foco de atención en estos tesoros urbanísticos. Más allá de la vistosidad de callejas muy populares como la calleja de las Flores o la del Pañuelo, poco se sabe de la callejasbarrera o adarves, en la terminología musulmana. pues son vías de tercera categoría y sin salida. muchas de ellas de carácter privado. En el centro histórico hay catalogadas 169 callejas

hasta el momento, y este trabajo de puesta en valor responde al estudio de Manuel Ramos, director de Casa de las Cabezas, quien, mientras preparaba un libro sobre las casas señoriales de Córdoba, observó cómo casi siempre la casa guardaba relación con una determinada calleja que conservaba intacto un urbanismo musulmán de más de 500 años de antigüedad. Poco a poco fue sacándolas del estudio principal y además de un libro propio la investigación de Ramos ha dado lugar al festival que ahora comienza, y que guiará al viajero por 36 callejas divididas en dos rutas.

TURISMO CULTURAL
Además de suponer un producto novedoso de turismo cultural, para Ramos la importancia de este festival es que los cordobeses <se enorgullezcan> de su dudad. porque están «desconectados del centro histórico de Córdoba. El teniente de alcalde delegado de Turismo, Pedro García, destacó en la presentación de este festival la oportunidad de desestacionalizar el turismo, al celebrarse en octubre. y el hecho de llevar a los turistas más allá de la Judería. Las rutas propuestas transcurren por la Medina y por la Axerqufa y <ponen en valor> espados que <pasan desapercibidos pero que tienen una historia cada uno>, según García. Las callejasbarrera hasta no hace mucho disponían de un por tón que las cerraba de noche y su carácter privado o semiprivado hace que ni tan siquiera formen parte del plan de actuación de la empresa municipal de limpieza, Sadeco. Aquí, en opinión de Ramos, se hace presente el sentido de propiedad musulmán, donde la tradición decía que las calles las limpiaban los vecinos y la propiedad de la casa se extiende hasta la acera. La época dorada de estas callejas termina con la llegada del Renacimiento y un gusto por un urbanismo más moderno que huye de estrechuras y busca plazas ampliar. En una ordenanza de 1503, donde se intenta poner orden al caos urbanístico, todas las callejas, plazas y rincones pasan a ser propiedad del rey. Y se invita a abrir ventanas a la calle y embellecer fachadas, con lo que se pierde la austeridad del mundo islámico y la puerta de acceso abandona la calleja para instalarse en la calle principal. las callejas pasan a ser postigo, acceso de sirvientes y caballerizas. las callejas vivieron un primer momento de esplendor cuando en los años 50 el alcalde Cruz Conde <se da cuenta de que la calleja es un recurso estupendo para los turistas» y pone en valor la calleja de las flores, la del Pañuelo y la de los Siete Infantes de lava, que en ese momento no era una calle pública.

LAS DOS RUTAS DEL FESTIVAL
El Festival de las Callejas pretende recuperar toda esa historia del entramado urbano y de las gentes que vivieron y viven en estas calles. En la primera de las rutas, de la Medina, se propone una visita a 15 callejas situadas en el sector oriental de la Mezquita, en los aledaños de una de las puertas abiertas en la muralla divisoria entre la Villa y la Axerquía, la llamada por los cristianos «Puerta de Pescadería, donde se trasladó la actividad comercial y artesanal tras el incendio que sufrió el gran zoco en la época califal. La segunda de las rutas discurre por la Axerquia, los barrios orientales de Córdoba entre los que se incluyen San Nicolás de la Axerquía. San Pedro, Santiago. La Magdalena y San Lorenzo. En esta ruta el trazado de las calles es mucho más rectilíneo ya que se trata de un urbanismo de factura moderna, planificado tras la conquista de Córdoba por las tropas cristianas en 1236.

ACTIVIDADES PROGRAMADAS
Entre las actividades programadas por el festival se prestará atención especial a la recreación de oficios artesanos ya desaparecidos que daban personal a cada uno de los barrios de Córdoba y también a sus callejas. Es el caso de la industria de la seda. destaca Ramos. que contaba con »una cadena de producción desde el gusano» al paño terminado que ya aparecía en las crónicas de Ambrosio de Morales en 1580. Hilanderos, bataneros, tintoreros y hasta las personas más humildes que se dedicaban a la cría de gusanos en el interior de sus hogares formaban parte de la industria. (No había casa en Córdoba que no tuviera gusanos. por eso hay tantas moreras en Córdoba» pues sus hojas constituyen el alimento de estos animales. Esta actividad artesanal en torno a las calles del río queda reflejada en la obra La mano de Mima, del escritor Ildefonso Falcones. El recorrido por las callejas también nos habla de clases sociales y de cómo se ha estructurado Córdoba a lo lago de la historia. Así encontramos callejas que dan acceso a casas nobles, como la calleja del Conde de Gavea o la de la Marquesa y otras que rinden tributo a personas anómimas, como la del Soldado o la de la Rastrera.

RUTAS Y CONFERENCIAS
El Festival de las Callejas quiere ser un paseo por el alma de Córdoba y un revulsivo para los barrios por los que transita cuyos vecinos, según Ramos, se han implicado con «ilusiono en el proyecto, participando en la ornamentación de las callejas y convirtiendo sus negocios en establecimiento colaboradores que sellarán el pasapone que acredite que el visitante ha realizado el recorrido completo. Se podrán recoger en el centro de visitantes (Casa de las Cabezas) y en los centros de información en la plaza del Cardenal Salazar y Plaza del Potro. Una vez completado, se podrá recoger un
diploma para el recuerdo.
El programa planteado por la organización incluye, además de las rutas, dos conferencias y dos concursos de fotografia, uno tradicional para retratar estos espacios de postal y otro más actual que se ha denominado akiss selfies, y que busca inmortalizaciones de parejas en los rincones que están dentro del recorrido. Las bases se pueden consultar en la web festivalcallejasdecordoba.es. En ambos casos, cada participante podrá enviar tres instantáneas hasta el 15 de octubre a través de los hashtag #kisselfiecallejas o #concursofotocallejas, según el concurso al que concurran, con sendos premios de vales de regalo de 250 euros de El Corte Inglés para aquellos participantes que logren reunir más 'me gusta' en alguna de las postales que han presentado.
Por otro lado, los visitantes podrán disfrutar también de visitas guiadas, que salen de la Casa de las Cabezas. Para ver las callejas de la Medina, por la mañana, viernes, sábado y domingo, a las 10.30 horas; por la tarde, viernes y sábado, a las 17.00, Las rutas guiadas matinales en la Miarquia. por la mañana, viernes. sábado y domingo, a las 11.00 horas, y por las tardes, viernes y sábado, a las 18.00. Hay dos rutas de leyenda en la programación, Los siete infantes de Lara y otras leyendas de la Medina, que salen a las 20.30 y a las 22.30 horas, de miércoles a sábado, de la Plaza del Cardenal Salazar; y la ruta denominada E7 perfume, el panderete de la Axerquía, con el punto de encuentro en San Pedro, de miércoles a sábado, a las 21.00 horas para el primer pase y a las 23.00 para el segundo. Las plazas se pueden reservar a través de la web. En marcha está también una app sobre las callejas que permita geolocalizarlas y recibir información e imágenes del adarve.
Este evento, que tiene vocación de continuidad, no en vano quedan muchísimas callejas que no están incluidas en las rutas que ahora se promocionan, pretende, en opinión de su impulsor, »ser un recurso para los cordobeses y para el turista, un nuevo producto cultural que hace amena la historia. Además, pan Ramos el Festival de las Callejas es un recurso cultural que «vertebra la ciudad turísticamente» y permitirá ver da taberna de verdad, el patio que no sale en el concurso, la señora que riega las plantas y te cuenta como las cuidan Cada calleja estará rotulada y contará con una breve reseña de su historia que hará que «los amantes de nuestra ciudad se animen a seguir queriéndola y estudiándola» en un intento de «trasponer el legado cultural de la historia» y sacarlo de los libros a la calle. Ramos va incluso más lejos y está convencido de que estas rutas pueden convertirse en elemento articulador «para que furodonen otras cosas». como son las iglesias fernandinas que no tienen «una red que lleve hasta ellas».